Copiado de :
http://blogs.publico.es/trabajarcansa/2010/03/20/que-le-dice-un-broker-a-un-cardenal/
“Como prueba de mi profunda preocupación he escrito una carta pastoral sobre esta dolorosa situación de los abusos de menores.” -Benedicto XVI, Papa de la Iglesia Católica-
Lo contaré como un chiste, aunque no da risa: esto es un ejecutivo de Wall Street que entra en un bar. Se sienta junto a la barra y descubre a su lado, en un taburete y cabizbajo ante un whisky, a un cardenal del Vaticano, con su sotana, solideo y todos los adornos habituales.
“Monseñor, ¿se encuentra bien?”, pregunta el broker al purpurado, que suspira y habla en voz baja: “Regular, hijo, regular. No levantamos cabeza con los casos de pederastia. Cada vez salen más denuncias, y no ha hecho más que empezar. El Santo Padre está desesperado, no sabe qué hacer para salvar la imagen de la Iglesia. Estamos en crisis.”
“¿Crisis?”, responde el ejecutivo, sonriendo. “De eso yo sé mucho. ¡Crisis! Hace un año estaba yo como usted, hundido y pensando que era el final. Y míreme ahora. Tan tranquilo. Si quiere, puedo darle algunos consejillos.” El cardenal se gira y lo toma por los hombros: “Por favor, hijo, cuéntame cómo lo hicisteis.”
“Se lo explicaré con sencillez”, dice el ejecutivo, que saca su blackberry para mostrarle un powerpoint. “Lo primero es dejar claro que se trata de casos aislados, individuales, que nada tienen que ver con el funcionamiento del sistema. Nosotros culpamos a la codicia de unos cuantos; ustedes pueden denunciar la lujuria de unos pocos. Pero que los fieles tengan claro que no hay nada en el sistema católico que favorezca esos abusos. Ni el celibato, ni el secreto, ni las relaciones de dominación, ni la homofobia, nada. Todo es culpa de unos pocos pecadores, manzanas podridas que hay que apartar.”
“Segundo, propósito de enmienda. Ya me entiende. Prometan algo grande, generen expectativas: digan que van a refundar la Iglesia, que han aprendido la lección, que no volverá a pasar.”
“¿Crees que funcionará?”, pregunta el cardenal, con un brillo en los ojos. “Claro, padre. Nosotros ya hemos conseguido que la culpa de la crisis sea de los trabajadores, de sus sueldos y su baja productividad. Si me hace caso, en un año acabarán echando la culpa a los niños, por ir provocando. ¿Pedimos otra copa?”
domingo, 21 de marzo de 2010
jueves, 18 de marzo de 2010
viernes, 5 de marzo de 2010
La respuesta de Attenborough al creacionismo
"Mi respuesta es que cuando los creacionistas hablan de Dios creando cada especie individual como un acto separado, siempre citan como ejemplo colibríes, orquídeas, o girasoles y cosas bonitas. Pero yo, en lugar de eso, tiendo a pensar en un gusano parásito que está horadando el ojo de un niño sentado a la orilla de un río en África occidental, un gusano que le va a dejar ciego. Y les pregunto, ¿me estás diciendo que el Dios en el que crees, que siempre dices que es misericordioso, que cuida de cada uno de nosotros individualmente, estás diciendo que Dios creó este gusano que no puede vivir en ningún otro sitio que en el ojo de un niño inocente? Porque esto no me parece que coincida con un Dios lleno de misericordia."
David Attenborough
David Attenborough
sábado, 27 de febrero de 2010
Proverbio
"No abandones el sendero que lleva a la casa de tu amigo, porque en él crecerá la maleza y se perderá."
Proverbio oriental
PD: Creo que ya he dejado que crezca toda una selva...
Proverbio oriental
PD: Creo que ya he dejado que crezca toda una selva...
martes, 16 de febrero de 2010
Peces sin bicicleta
"Un hombre sin religión es como un pez sin bicicleta".
Richard Dawkins
PD: Mensaje número 100.
Richard Dawkins
PD: Mensaje número 100.
Etiquetas:
ateísmo,
escepticismo,
Richard Dawkins
domingo, 7 de febrero de 2010
Damages (Daños y Perjuicios): Qué serie más buenaaaaaaaa
Hola a todos:
Hace tiempo que no veía una serie tan intrincadamente inteligente como esta. Llega un punto en el que la cabeza empieza a burbujear intentando deducir qué pasará, qué relación hay entre los protagonistas, cómo la historia se va recomponiendo para, una vez reconstruida, comprobar que nada es lo que parece, aunque lo sospeches. Esa es otra, empiezas a ver la serie con un poco de inocencia, pero luego te vuelves algo calculador, como los protagonistas, casi diría que te hace más listo, jejejejee.
Acabo de ver el último episodio de la primera temporada, con una ganas locas de empezar a ver el segundo, pero es mejor dosificarse.
Saludos :)
PD: Menudo papelón que hace Glenn Close.
Hace tiempo que no veía una serie tan intrincadamente inteligente como esta. Llega un punto en el que la cabeza empieza a burbujear intentando deducir qué pasará, qué relación hay entre los protagonistas, cómo la historia se va recomponiendo para, una vez reconstruida, comprobar que nada es lo que parece, aunque lo sospeches. Esa es otra, empiezas a ver la serie con un poco de inocencia, pero luego te vuelves algo calculador, como los protagonistas, casi diría que te hace más listo, jejejejee.
Acabo de ver el último episodio de la primera temporada, con una ganas locas de empezar a ver el segundo, pero es mejor dosificarse.
Saludos :)
PD: Menudo papelón que hace Glenn Close.
lunes, 4 de enero de 2010
Uganda y su ley antihomosexual
Traducción del usuario kwerkuus realizada en Menéame:
KAMPALA, Uganda - El pasado marzo llegaron a Uganda para impartir una serie de charlas tres cristianos evangélicos estadounidenses cuyas enseñanzas acerca de la "curación" de homosexuales habían sido ampliamente desacreditadas en los Estados Unidos.
La temática de las conferencias, según Stephen Langa, su organizador ugandés, era "la agenda gay - esa agenda tenebrosa y secreta" - y la amenaza que representaban los homosexuales para los valores bíblicos y la familia tradicional africana.
Durante tres días, según los participantes y de acuerdo a las grabaciones de audio, miles de ugandeses, incluyendo oficiales de policía, maestros y políticos del país, escucharon arrobados el mensaje de los estadounidenses, a los que se presentó como expertos en homosexualidad. Los visitantes discutieron cómo enderezar a los homosexuales, cómo los gays suelen sodomizar a adolescentes y como "el movimiento gay" es una institución maligna cuyo objetivo es "deponer a la sociedad basada en el matrimonio para reemplazarla por una cultura en la que prime la promiscuidad sexual."
Ahora los tres estadounidenses se encuentran a la defensiva y sostienen que no había intención de avivar el malestar que pudo conducir a la que vino después: una ley que impondrá la pena de muerte para el comportamiento homosexual.
Un mes después de la conferencia, un político ugandés anteriormente desconocido, que presume de tener amigos evangélicos en el gobierno estadounidense, propuso la Ley Contra la Homosexualidad de 2009, que amenaza con ahorcar a los homosexuales y, en consecuencia, ha puesto a Uganda en conflicto con los países occidentales.
Países donantes de ayuda, incluyendo a los Estados Unidos, piden que el gobierno ugandés acabe con la proposición de ley, sosteniendo que viola los Derechos Humanos, aunque el Ministro de Ética e Integridad de Uganda (que ya trató de prohibir las minifaldas) dijo que "los homosexuales pueden irse olvidando de los derechos humanos".
El gobierno ugandés, ante la perspectiva de perder millones en ayuda exterior, envía señales de que cederá, lentamente, y que cambiará la provisión de pena de muerte a cadena perpetua para algunos homosexuales. Sin embargo, la batalla esta lejos de finalizar.
Por el contrario, Uganda parece haberse convertido en una lejana línea de frente en las guerras culturales estadounidenses, contando con grupos norteamericanos en ambos bandos, la derecha cristiana y los activistas gays, inyectando apoyo y fondos a medida que se van comprometiendo en un debate mucho mayor sobre la homosexualidad en África.
"Se lo están jugando todo," advierte Mau Kiang, directora de la Fundación Astraea de Lesbianas por la Justicia, una organización neoyorquina que ha destinado casi 75.000 dólares a financiar el activismo homosexual en Uganda y espera hacer aumentar dicha cantidad.
Los tres estadounidenses que impartieron las charlas - Scott Lively, misionero que ha escrito numerosos libros contra la homosexualidad, incluyendo "7 pasos para poner a prueba a tus hijos. Guia para padres para protejer de la homosexualidad a los niños"; Caleb Lee Brundidge, que se presenta como un ex-gay que dirige "seminarios de curación"; y Don Schmierer, miembro de Exodus International, cuya misión es "mobilizar al Cuerpo de Cristo para ministrar gracia y verdad a un mundo impactado por la homosexualidad" - tratan ahora de distanciarse de la mentada ley.
"Me siento embaucado," afirmó Schmierer, sosteniendo que él había sido invitado para hablar de "habilidades parentales" para familias con hijos gays. Reconoció haber contado a su auditorio cómo los homosexuales podían ser convertidos en heterosexuales, pero afirmó no tener idea de que los ugandeses estaban contemplando la pena de muerte para la homosexualidad.
"Es horrible, totalmente horrible," dijo. "Algunas de las personas mejores que he conocido nunca son gays."
Lively y Brundidge se han expresado en términos parecidos en entrevistas o declaraciones cursadas por sus organizaciones. Pero los organizadores ugandeses del evento admiten haber colaborado en el borrador de la ley y el Sr. Lively ha reconocido que se reunió con legisladores ugandeses para discutirla. Incluso escribió en su blog, en marzo, que alguien había apreciado su campaña por "una bomba atómica contra la agenda gay en Uganda." Más tarde, al enfrentarse a las críticas, Lively dijo que estaba muy decepcionado de que la legislación fuese tan rigurosa.
Los activistas por los Derechos Humanos en Uganda dicen que la visita de los tres estadounidenses sirvió para poner en movimiento lo que podía ser una ciclo muy peligroso. Los ugandeses gays ya describen un mundo de apaleamientos, chantaje, amenazas de muerte como "¡Muere, sodomita!" pintadas en sus hogares, una hostigación permanente e incluso la llamada violación correctiva.
"Ahora sí que tenemos que ir a la clandestinidad," dijo Stosh Mugisha, una activista por los derechos gays que declara haber sido inmovilizada en un huerto y violada por un peón de granja que pretendía curarla de su atracción hacia las chicas. Dijo haber sido contagiada con el VIH pero que la reacción de su abuela fue simplemente decir "eres demasiado terca."
A pesar de tales agresiones, aquí muchos gays y lesbianas dicen que las cosas les estaban yendo mejor antes de la ley, al menos lo suficiente como para poder dar ruedas de prensa y defender sus derechos en público. Ahora les preocupa que la ley pueda dar pie a linchamientos. Ya las turbas linchan personas por delitos menores como robar zapatos.
"Lo que han hecho estas personas es encender un fuego que no pueden sofocar," dijo el Reverendo Kapya Kaoma, un zambiano que se metió en la clandestinidad durante seis meses para narrar la relación entre el movimiento antihomosexual africano y los evangélicos estadounidenses.
Kaoma estuvo en la conferencia y dijo que los tres estadounidenses "subestimaron la homofobia existente en Uganda" y "qué significa para los africanos que se les diga que existe cierto grupo que trata de destruir a sus hijos y a sus familias."
"Cuando dices cosas como esas," afirmó, "los africanos son capaces de luchar hasta la muerte."
Uganda es un país exuberante y pricipalmente rural donde los grupos cristianos conservadores tienen una enorme influencia. Después de todo, este es el país donde se propusieron becas de estudio por virginidad, el hilo musical del aeropuerto emite canciones sobre Jesús, haya pegatinas de "Uganda está bendita" en las puertas del Parlamento y la esposa del Presidente haya sugerido un censo de la virginidad como método de lucha contra el SIDA.
Durante la administración Bush, los oficiales estadounidenses alabaron los valores familiares de Uganda e inyectaron millones de dólares en programas para el fomento de la abstinencia sexual.
Uganda también se ha convertido en un imán para los grupos evangélicos estadounidenses. Algunas de las personalidades cristianas más conocidas han visitado recientemente el país, trayendo frecuentemente con ellos mensajes contra la homosexualidad, incluyendo al Reverendo Rick Warren, que visitó Uganda en 2008 y comparó la homosexualidad a la pedofilia. (Hace poco Warren condenó la ley antihomosexual, tratando de corregir lo que él llamo "errores y falsas imputaciones" que señalaban que él pudo haber jugado algún papel en el asunto.)
Muchos africanos contemplan la homosexualidad como una inmoralidad importada de Occidente y el continente rebosa de rigurosas leyes homófobas. En en norte de Nigeria, los hombres gays pueden ser lapidados. Más allá de África, un puñado de países musulmanes como Irán y Yemen también tienen instituida la pena capital para los homosexuales. Pero muchos ugandeses opinaron que la cosa estaba yendo demasiado lejos. Incluso unos pocos hablaron en defensa de los gays.
"I can defend them," dijo Haj Medith, taxista musulmán con muchos clientdes homosexuales. "Pero temo ¿qué? La policía, el gobierno. Pueden detenerte y mandarte a la carcel y yo no tengo abogado que me ayude."
KAMPALA, Uganda - El pasado marzo llegaron a Uganda para impartir una serie de charlas tres cristianos evangélicos estadounidenses cuyas enseñanzas acerca de la "curación" de homosexuales habían sido ampliamente desacreditadas en los Estados Unidos.
La temática de las conferencias, según Stephen Langa, su organizador ugandés, era "la agenda gay - esa agenda tenebrosa y secreta" - y la amenaza que representaban los homosexuales para los valores bíblicos y la familia tradicional africana.
Durante tres días, según los participantes y de acuerdo a las grabaciones de audio, miles de ugandeses, incluyendo oficiales de policía, maestros y políticos del país, escucharon arrobados el mensaje de los estadounidenses, a los que se presentó como expertos en homosexualidad. Los visitantes discutieron cómo enderezar a los homosexuales, cómo los gays suelen sodomizar a adolescentes y como "el movimiento gay" es una institución maligna cuyo objetivo es "deponer a la sociedad basada en el matrimonio para reemplazarla por una cultura en la que prime la promiscuidad sexual."
Ahora los tres estadounidenses se encuentran a la defensiva y sostienen que no había intención de avivar el malestar que pudo conducir a la que vino después: una ley que impondrá la pena de muerte para el comportamiento homosexual.
Un mes después de la conferencia, un político ugandés anteriormente desconocido, que presume de tener amigos evangélicos en el gobierno estadounidense, propuso la Ley Contra la Homosexualidad de 2009, que amenaza con ahorcar a los homosexuales y, en consecuencia, ha puesto a Uganda en conflicto con los países occidentales.
Países donantes de ayuda, incluyendo a los Estados Unidos, piden que el gobierno ugandés acabe con la proposición de ley, sosteniendo que viola los Derechos Humanos, aunque el Ministro de Ética e Integridad de Uganda (que ya trató de prohibir las minifaldas) dijo que "los homosexuales pueden irse olvidando de los derechos humanos".
El gobierno ugandés, ante la perspectiva de perder millones en ayuda exterior, envía señales de que cederá, lentamente, y que cambiará la provisión de pena de muerte a cadena perpetua para algunos homosexuales. Sin embargo, la batalla esta lejos de finalizar.
Por el contrario, Uganda parece haberse convertido en una lejana línea de frente en las guerras culturales estadounidenses, contando con grupos norteamericanos en ambos bandos, la derecha cristiana y los activistas gays, inyectando apoyo y fondos a medida que se van comprometiendo en un debate mucho mayor sobre la homosexualidad en África.
"Se lo están jugando todo," advierte Mau Kiang, directora de la Fundación Astraea de Lesbianas por la Justicia, una organización neoyorquina que ha destinado casi 75.000 dólares a financiar el activismo homosexual en Uganda y espera hacer aumentar dicha cantidad.
Los tres estadounidenses que impartieron las charlas - Scott Lively, misionero que ha escrito numerosos libros contra la homosexualidad, incluyendo "7 pasos para poner a prueba a tus hijos. Guia para padres para protejer de la homosexualidad a los niños"; Caleb Lee Brundidge, que se presenta como un ex-gay que dirige "seminarios de curación"; y Don Schmierer, miembro de Exodus International, cuya misión es "mobilizar al Cuerpo de Cristo para ministrar gracia y verdad a un mundo impactado por la homosexualidad" - tratan ahora de distanciarse de la mentada ley.
"Me siento embaucado," afirmó Schmierer, sosteniendo que él había sido invitado para hablar de "habilidades parentales" para familias con hijos gays. Reconoció haber contado a su auditorio cómo los homosexuales podían ser convertidos en heterosexuales, pero afirmó no tener idea de que los ugandeses estaban contemplando la pena de muerte para la homosexualidad.
"Es horrible, totalmente horrible," dijo. "Algunas de las personas mejores que he conocido nunca son gays."
Lively y Brundidge se han expresado en términos parecidos en entrevistas o declaraciones cursadas por sus organizaciones. Pero los organizadores ugandeses del evento admiten haber colaborado en el borrador de la ley y el Sr. Lively ha reconocido que se reunió con legisladores ugandeses para discutirla. Incluso escribió en su blog, en marzo, que alguien había apreciado su campaña por "una bomba atómica contra la agenda gay en Uganda." Más tarde, al enfrentarse a las críticas, Lively dijo que estaba muy decepcionado de que la legislación fuese tan rigurosa.
Los activistas por los Derechos Humanos en Uganda dicen que la visita de los tres estadounidenses sirvió para poner en movimiento lo que podía ser una ciclo muy peligroso. Los ugandeses gays ya describen un mundo de apaleamientos, chantaje, amenazas de muerte como "¡Muere, sodomita!" pintadas en sus hogares, una hostigación permanente e incluso la llamada violación correctiva.
"Ahora sí que tenemos que ir a la clandestinidad," dijo Stosh Mugisha, una activista por los derechos gays que declara haber sido inmovilizada en un huerto y violada por un peón de granja que pretendía curarla de su atracción hacia las chicas. Dijo haber sido contagiada con el VIH pero que la reacción de su abuela fue simplemente decir "eres demasiado terca."
A pesar de tales agresiones, aquí muchos gays y lesbianas dicen que las cosas les estaban yendo mejor antes de la ley, al menos lo suficiente como para poder dar ruedas de prensa y defender sus derechos en público. Ahora les preocupa que la ley pueda dar pie a linchamientos. Ya las turbas linchan personas por delitos menores como robar zapatos.
"Lo que han hecho estas personas es encender un fuego que no pueden sofocar," dijo el Reverendo Kapya Kaoma, un zambiano que se metió en la clandestinidad durante seis meses para narrar la relación entre el movimiento antihomosexual africano y los evangélicos estadounidenses.
Kaoma estuvo en la conferencia y dijo que los tres estadounidenses "subestimaron la homofobia existente en Uganda" y "qué significa para los africanos que se les diga que existe cierto grupo que trata de destruir a sus hijos y a sus familias."
"Cuando dices cosas como esas," afirmó, "los africanos son capaces de luchar hasta la muerte."
Uganda es un país exuberante y pricipalmente rural donde los grupos cristianos conservadores tienen una enorme influencia. Después de todo, este es el país donde se propusieron becas de estudio por virginidad, el hilo musical del aeropuerto emite canciones sobre Jesús, haya pegatinas de "Uganda está bendita" en las puertas del Parlamento y la esposa del Presidente haya sugerido un censo de la virginidad como método de lucha contra el SIDA.
Durante la administración Bush, los oficiales estadounidenses alabaron los valores familiares de Uganda e inyectaron millones de dólares en programas para el fomento de la abstinencia sexual.
Uganda también se ha convertido en un imán para los grupos evangélicos estadounidenses. Algunas de las personalidades cristianas más conocidas han visitado recientemente el país, trayendo frecuentemente con ellos mensajes contra la homosexualidad, incluyendo al Reverendo Rick Warren, que visitó Uganda en 2008 y comparó la homosexualidad a la pedofilia. (Hace poco Warren condenó la ley antihomosexual, tratando de corregir lo que él llamo "errores y falsas imputaciones" que señalaban que él pudo haber jugado algún papel en el asunto.)
Muchos africanos contemplan la homosexualidad como una inmoralidad importada de Occidente y el continente rebosa de rigurosas leyes homófobas. En en norte de Nigeria, los hombres gays pueden ser lapidados. Más allá de África, un puñado de países musulmanes como Irán y Yemen también tienen instituida la pena capital para los homosexuales. Pero muchos ugandeses opinaron que la cosa estaba yendo demasiado lejos. Incluso unos pocos hablaron en defensa de los gays.
"I can defend them," dijo Haj Medith, taxista musulmán con muchos clientdes homosexuales. "Pero temo ¿qué? La policía, el gobierno. Pueden detenerte y mandarte a la carcel y yo no tengo abogado que me ayude."
Etiquetas:
evangelistas,
homofobia,
pena de muerte,
Uganda
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
